sábado, 25 de julio de 2015

PRESENTACIÓN

Subvertir las lógicas.

En el Parque Nacional de Kruger, Sudáfrica, unas leonas atacaron a una manada de búfalos y capturaron en la orilla del río a una de las crías mientras el resto salía en desbandada. La lógica se impuso.

La lógica no contempla la arbitrariedad: un cocodrilo se sumó a la puja del trofeo y cuestionó la legitimidad de las leonas. La cría de búfalo, enorme a pesar de su juventud, trataba de seguir viva entre las garras de las leonas que tiraban hacia tierra firme y los dientes del cocodrilo que le arrastraban al agua. Su dignidad era su lucha.

El tiempo no avanzaba y la feroz batalla no parecía tener fin, pero las leonas clavaron más fuerte sus garras y atraparon la presa. Por segunda vez.

Pero un bulto oscuro, nervioso, enorme, se acercó. Eran los búfalos, pegados unos a otros, retrocediendo un paso y avanzando dos. Eran los búfalos que se movían entre el miedo y la osadía, y miraban de frente al depredador. Eran los búfalos, que volvían a por su joven cachorro.

Siempre hay uno que da el primer paso. Y ante la indecisión de sus semejantes, uno de ellos atacó a una leona, que huyó despavorida. El búfalo volvió a unirse al grupo, que seguía frente al resto de leonas, todas ellas erizadas, tumbadas en el suelo, rodeando a su presa. El mismo búfalo atacó a otra leona y la lanzó por los aires. Corrió ésta a un lado y otra leona desertó en dirección contraria. Un grupo de búfalos fue en su persecución. El cachorro, que seguía vivo, empezó a tirar, intentando escapar de las garras que le aprisionaban. El grupo grande volvió en su ayuda, y envalentonados se mostraban amenazantes.

Y a pesar de las garras, la cría de búfalo se soltó y se cobijó en su manada, que preparaba ahora su ataque a las leonas.

Dos leonas. Agachadas, aterrorizadas. Enseñando sus dientes, intentando mantener la autoridad. Pero estaban entre la orilla de un río y un muro de búfalos hostiles. Una de ellas salió corriendo mientras recibía las últimas cornadas, y la otra escapó como pudo. Jamás entendería qué había ocurrido.

Se subvirtieron las lógicas.

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La Batalla de Kruger da nombre a este espacio, un espacio con la única pretensión de reflexionar sobre los hechos y construir ideas, pensamientos.

Escapar de las lógicas establecidas para tener la capacidad de cuestionarse los hechos de forma crítica. Entender que, como ha demostrado la Naturaleza, las leyes y certezas absolutas se pueden subvertir. Que el sentido común puede tumbar las lógicas. Siguiendo la estela de los patos de Galeano.

Para generar nuevas versiones, para construir nuevas lógicas.

Pensar buscando la claridad. Claridad para construir ideas nutridas de contenido. No esparcir palabras vacías.

Alejarse del ruido y preocuparse por el contenido. Generar ruido, pero de otra naturaleza. Un ruido sereno, tranquilo. Que invite a reflexionar.

Que permita equivocarse. Y que entienda los errores como una oportunidad.

Ruido tranquilo, pero incisivo. Claridad serena. El contenido será esencia. Para liberarse de las palabras vacías que encadenan el pensamiento. Para reinventar los esquemas y pensar los cambios.

Para subvertir las lógicas.

3 comentarios:

  1. No es fácil librarse del ruido... Ni siquiera del de uno mismo. ¡Gran presentación!

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  2. Ruido tranquilo, incisivo, reflexionado, contrastado. ..... frente al ruido de manada, de pose, superfluo y de postureo...
    Enhorabuena Himar.
    Eduardo

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  3. Ruido tranquilo, incisivo, reflexionado, contrastado. ..... frente al ruido de manada, de pose, superfluo y de postureo...
    Enhorabuena Himar.
    Eduardo

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